miércoles, 20 de agosto de 2014

La naranja mecánica

Hola a todos, hace tiempo vi una película que me pareció muy rara, hoy, he vuelto a verla y se ha convertido en unas de mis diez películas preferidas. Os hablo de LA NARANJA MECÁNICA de Stanley Kubrick. Ya hablé en otra ocasión de este director, en la entrada de LA CHAQUETA METALICA, pero ésta es mucho mejor, mucho más honda de analizar y llega a tu entrañas para revolvértelas según quiera Kubrick. Pues es Kubrick uno de los directores más difíciles de entender, como ya demostró con 2001: Una odisea en el espacio.

Bueno, pues La naranja mecánica es una película de 1971, basada en la novela de Anthony Burgess de 1962. El actor principal es Malcolm McDowell. La película, tiene una banda sonora genial, siendo las protagonistas, la novena sinfonía de Beethoven y Singing in the rain, de la película Cantando bajo la lluvia. La película es contada con una voz en off de el protagonista, un chico joven llamado Alex, cuya vida se completa de violencia, violaciones, robos y la música de su compositor favorito, Beethoven.

Alex es el líder de un grupo de cuatro jóvenes, que antes de asaltar una casa, beben vasos de leche con una droga que es lo que les hace tener fuerza para la noche. Después de la noche, Alex llega a casa de sus padres y se acuesta. Al día siguiente se queda en la cama y no va a clases. Ese es el día a día de Alex. Las cosas cambian cuando tras el asalto a una casa y haber matado a una mujer, Alex es traicionado por sus compañeros. La policía lo detiene y es llevado a la cárcel. Unos años más tarde, Alex se entera de una terapia que aún está en pruebas, en la que según se dice, los criminales pueden volver perfectamente a la calle y no volver jamás a la cárcel. Él, decide aceptar la terapia para salir de la cárcel. Él no sabe de que va la terapia, hasta que se encuentra metido en ella. Los médicos le atan en una silla delante debe una pantalla de cine, con unas pinzas en los ojos que le hacen no apartar la mirada ni para parpadear. En esa pantalla se ven imágenes de violaciones, ultra violencia y peleas de calle, siendo acompañada de diferentes músicas y otras imágenes. Mientras que Alex está siendo sometido, suena una de sus canciones preferidas, la novena sinfonía de Beethoven. Tras acabar la terapia, el protagonista está completamente reformado y listo para salir a la calle.  Ahora, cada vez que le entran ganas de pegar a alguien o violar a alguien, le entran un dolor terrible y ganas de vomitar. Pero al llegar a su casa, sus padres le han tirado todas sus pertenencias y han metido a un hombre en su habitación. Además, sus amigos, los anteriores delincuentes son policías y usarán su trabajo para pegar a Alex. Todo su mundo se pondrá en su contra.

Es una película muy recomendable, pero muy fuerte, y hay que tener la madurez suficiente para verla.











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