martes, 7 de octubre de 2014

Los hermanos Marx: Una noche en la ópera

Hola a todos, hoy os voy a recomendar una película muy divertida, de unas personas de las más cómicas del cine, los hermanos Marx. Hoy recomiendo la primera película que vi de ellos, y que me encantó y me hizo reír en bastantes ocasiones, UNA NOCHE EN LA ÓPERA. Antes de empezar con un resumen y con frases y momentos de ésta película, antes vamos a hablar un poco de los hermanos Marx. Los hermanos Marx son Groucho, Harpo, Chico, Zeppo y Grummo. Estos hermanos empezaron en el mundo de la música. Pero los dos hermanos más jóvenes,  Grummo y Zeppo, intentaron seguir el camino de sus hermanos pero no lo consiguieron, y lo dejaron. Estos hermanos fueron conocidos en sus actuaciones, y además empezaron a ser actores en teatros, haciendo comedia. Hasta que en 1921, los hermanos Marx consiguen atraer la atención de un director de cine llamado Dick Smith y a Jo swerling, quien más tarde trabajaría en Qué bello es vivir, y Lo que él viento se llevó. Así es como los hermanos Marx aparecieron por primera vez en una película, la película se llamaba Humor risk, era una película muda y que solo se emitió una vez ante los productores, después de esta visualización, la película se quemó. Pero su carrera en el cine comienza en el éxito de la comedia Los cuatro cocos en 1929. En esa película y en las cinco siguiente, aparecieron los cuatro hermanos sin Grummo. En ésta que os recomiendo, Zeppo no aparece, ni aparece en las siguientes. Los hermanos Marx tienen en total 15 películas.

Y ahora que sabéis un poquito más de los hermanos Marx, empezare con el resumen de la película.

La película comienza con Groucho hablando con una mujer con la que no había quedado, la mujer con la que había quedado era la que estaba en la mesa de su lado, que se preguntaba donde estaría Groucho. La mujer se gira, lo ve allí, y lo llama.  Y lo más gracioso, es como se presenta Groucho a la mujer, esto es lo que le dice:

  “Estaba con esa mujer porque me recuerda a usted... sus ojos, su cara, su risa... todo me recuerda a usted... excepto usted.”

Había quedado con la mujer para aclarar unos últimos preparativos de la ópera que va a hacer ésta mujer. La mujer se hace cargo de la ópera, y va a hacer su debut en Nueva York, con su nueva sala de ópera, para este evento, la mujer elige a dos jóvenes cantantes, un chico y una chica. Pronto conoceremos a Harpo y a Chico, quienes no se conocen de nada y los tres se hacen muy amigos. Hay una escena buenísima, en la que Groucho con su labia y Chico, repasan las cláusulas de un contrato, Chico no sabe leer, y sin decirlo, le va persuadiendo a Groucho para que lo lea él, y esto es lo que dice:

“La parte contratante de la primera parte, será considerada como la parte contratante de la primera parte.”

Y mientras, van rompiendo las cláusulas que no les gustan, hasta que se le queda el folio completamente roto excepto por la última parte donde ésta el hueco para firmar, y ahí es donde firman.

Groucho se despide de ellos y va con la mujer en el barco que los llevará a Nueva York. Cuando están subiendo, conocen a un joven sin dinero, pero que canta muy bien, mejor que el chico que habían escogido para la ópera. La mujer no acepta que sea él el que cante en su debut. El barco zarpa, y un encargado del barco lleva la maleta de Groucho hasta su camarote. La maleta casi no cabe por el pasillo, y se van dando golpes por los pasillos, y Groucho gasta bromas sobre la educación vial. Cuando llegan al camarote, se encuentran con que el camarote es más chico de lo que se esperaba, tan pequeño que casi no cabe la maleta, y ésta es su contestación:

“Oiga mozo, ¿y no sería más fácil que en lugar de intentar meter mi baúl en el camarote, metiera mi camarote dentro del baúl?”

El hombre mete la maleta, y cuando Groucho la abre, se encuentra a sus dos amigos de polizones, y al chico que cantaba cuando subían al barco. Groucho acepta esconderlos y llevarle algo de comida, así que llama a unos cocineros y les dice lo que ellos quieren para cenar, llegando a pedir unos cincuenta huevos. Mientras los cocineros vienen, van apareciendo gente que van entrando a la habitación, un señor que viene a arreglar las tuberías, una mujer que busca a su tía, una chica que viene a hacer las uñas, tres cocineros y muchas más personas que no caben con la maleta en medio. Esa noche, los polizones pasan de esconderse, y salen a la fiesta del barco, donde tocan sus instrumentos y cantan, siendo vistos por los guardias del barco. Ahí hay una percusión totalmente sub-realista.
Al bajar del barco, los hermanos, o los amigos, intentarán que su amigo cantante consiga llegar al escenario, aunque esto conlleve poner el escenario patas arriba, con los paisajes subiendo y bajando y con persecuciones con la policía.

Es una película magnífica en blanco y negro, que mezcla comedia y musical, los hermanos Marx hacen muy buenos chistes, con un humor inteligente, y que recomiendo a todos. También tengo que decir que es la primera película que veo de estos hermanos, y cuando tenga tiempo veré otras más.








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